El deporte israelí de duelo: falleció Ralph Klein (1931-2008).

agosto 7, 2008

Tras una larga enfermedad por la que estuvo luchando a lo largo de estos últimos cuatro años, falleció hoy en el Hospital Sheba de Tel HaShomer Ralph Klein (77), un icono del deporte israelí en general y del básquet y de Macabi Tel Aviv en particular.

El niño que nació en Berlín de una familia húngara que escapó a Budapest antes del comienzo de la 2da. Guerra Mundial, que vivió en gueto judío de Budapest y que gracias a los salvoconductos del diplomático sueco Raoul Wallenberg salvó su vida, deja un espacio vació en nuestro país.

Después de finalizada la guerra y tras estar en campamentos de refugiados judíos, Klein llegó con su madre y su hermana que se había salvado en Auschwitz, a Israel y vuelve a su primer amor que lo mantenía entretenido en los difíciles días europeos: el básquet.

En Macabi Tel Aviv este hito encontró su casa y a partir de ahí se transformó en figura fundamental del equipo auriazul. Más tarde se destacó en la selección israelí donde consiguió el 5to. puesto en la Eurocopa de 1953, y en el Mundial de Río de Janeiro, teniendo el mejor porcentaje de tiros libres del torneo. Como jugador macabeo consiguió ocho campeonatos locales y seis Copas del Estado.

El basketball fue toda su vida y tal es así que a los 33 años en cuanto colgó los botines como jugador ya empezó a dirigir técnicamente primero en las divisiones inferiores de Macabi Tel Aviv y más tarde al primer equipo que empezaba a surgir en el firmamento europeo.

Pero lo que lo catapultó a la fama y marcó un antes y después en el deporte israelí ocurrió en 1977, cuando fue el primer DT israelí en conseguir una copa europea de equipos (hoy Euroliga) con Macabi Tel Aviv. Ralph fue el conductor de ese equipo que puso a Macabi Tel Aviv en el mapa del deporte europeo y a partir de allí su hinchada fue considerada como la más bullanguera de la región; y el estadio de Yad Eliahu (hoy Nokia Arena) se transformó en un bastión inexpugnable para todos los grandes equipos europeos (Real Madrid, Barcelona, Panathinaikos, Olimpiakos, CSKA, Virtus Bolonia, etc.).

Más tarde tomó la dirección técnica de la selección nacional israelí consiguiendo el mayor logro continental de una selección hebrea: el subcampeonato en los europeos de Torino en 1979, venciendo entre otros al entonces campeón mundial Yugoslavia, a España, a Francia y cayendo sólo en la final ante Rusia. Toda una generación de grandes jugadores empezando por Mickey Berkovich, Moti Aruesti, Itamar Marzel, Boaz Yanai, Steve Kaplan, Barry Leivobich, Janan Keren y muchos mas fueron sus pupilos y bebieron con mucha sed toda esa motivación que siempre sabía darle a sus equipos.

Fue un técnico ganador y lo demostró en todos los lados que pasó. Desde otros equipos israelíes como Hapoel Tel Aviv, Elitzur Natania y Hapoel Jerusalén, yendo más tarde a dirigir a la selección alemana en 1983 y clasificándola a los Juegos Olímpicos de Los Angeles donde consiguió el 8vo. lugar. La ida a Alemania le valió muchas críticas de la prensa israelí e incluso en su propia familia, pero Ralph siempre dijo que como “sobreviviente del holocausto era su triunfo personal el haber podido como judío, enseñarle a los alemanes a jugar”.

El básquet fue su vida y su vida fue el básquet. Enseñó en el Colegio de Entrenadores donde todos los directores técnicos que ejercen hoy en día tanto en Israel como israelíes que triunfan en el extranjero fueron sus alumnos. Retirado de la DT siguió dando cátedra y organizando campamentos de basketball para jóvenes en épocas de vacaciones y dirigiendo voluntariamente a la selección femenina del secundario Hadassim de Natania llevando a sus alumnas a la consagración como campeonas nacionales.

En el año 2005 y cuando la enfermedad ya empezaba a hacer mella en su cuerpo, recibió el Premio Israel por su trayectoria deportiva. En su casa de Even Yehuda lucen en un cuarto especial todos los trofeos y medallas conseguidos a lo largo de su carrera como jugador y como DT. En abril de este año y cuando su quebranto de salud ya era más que evidente, la hinchada de Macabi le realizó un homenaje multitudinario donde vinieron sus pupilos de todas las épocas, pero también rivales europeos que fueron estrellas en sus países y jugadores de la NBA como DR J (Julius Erving) que demostraron su cariño a alguien que ha dejado marcado el camino del triunfo, la caballerosidad y la deportividad tanto adentro como afuera de las canchas.

Q.E.P.D. – Z”L.

Desde el Desierto del Neguev para Deportes.co.il
Rubén Friedmann


Entrevista a Haim Revivo: “Siempre preferí los jugadores argentinos”.

agosto 14, 2007

20070814_haimrevivo.jpgEn la historia del fútbol no son muchos los jugadores israelíes que lograron ser reconocidos internacionalmente. En un país con escasos habitantes y que no es potencia en este deporte a nivel mundial es difícil que surjan con frecuencia aquellos futbolistas denominados “diferentes”. Pocos se animarían a discutir que uno de ellos fue Haim Revivo.

Dejó una huella importante en su tierra como en las ligas extranjeras donde jugó. También, en la selección nacional. Su debut fue en Bnei Yehuda y luego pasó por dos de los equipos más grandes de Israel: Hapoel Tel Aviv y Macabi Haifa. En el 96, arribó como un desconocido al Celta de Vigo de España. Sin embargo, se transformó en unos de los ídolos de la institución. Después de varios años, fue transferido al Fenerbahce de Turquía en donde fue campeón aunque luego de un tiempo porque ya no era tenido en cuenta lo traspasaron a su principal rival, el Galatasaray. En el 2004 regresó a su casa para retirarse en Ashdod. Actualmente, colgó los botines para ponerse el traje de presidente en este mismo club.

La prensa en Israel te considera uno de los mejores jugadores de la historia y la gente también. ¿pensás que sos uno de los mejores de Israel en la historia del fútbol?

Yo creo que hay mucha gente que cree que yo soy el mejor jugador de Israel y hay gente que cree que otros. Yo creo que hice lo mejor para ser el mejor jugador y lo conseguí por cosas, por campeonatos que he ganado, por ser capitán en algunos equipos y por triunfar en otros países pero no solo como futbolista sino como una persona que viene de un país pequeño y tiene que ser no solo un jugador sino que un hombre que representa a un país pequeño.

Jugastes en el Macabi Haifa y de repente en 1996 llegastes al Celta como un desconocido.

Sí, como un desconocido, por una cinta de video que mandaron ahí a Vigo y me ficharon.

Hemos notado que en este último tiempo ha crecido el fútbol israelí ¿a que se debe este crecimiento?

Yo creo que en estos últimos dos años no ha crecido bastante, está dando pasos atrás. En el mundo se creen que Israel está dando pasos adelante por resultados pero yo creo que por el futuro no tenemos como tuvimos hace muchos años unos jugadores talentosos como tendría que haber y espero que cambie. Lo que pasa es que está muy difícil la cosa en Israel como para hacer una liga como en Turquía, por ejemplo, que ha crecido en estos últimos diez años por poner mucho dinero en la liga y por traer unos jugadores de nivel A. Y en Israel no podemos hacerlo porque aquí hay que pagar muchos impuestos por los jugadores que están llegando a Israel y los que vienen a Israel son de un nivel B y es un poquito más difícil hacer una liga mejor. Pero, hay algunas cosas que cambiar para traer algunos jugadores de nivel A así podemos llegar a un nivel mejor de lo que estamos ahora.

Fuistes una de las estrellas de los años 90 del fútbol israelí también junto a Eyal Berkovich, quien hizo una gran carrera en Europa. ¿Cómo ves, quizás, al referente del fútbol israelí actual, Yossi Benayoun? ¿Cómo ves su carrera? ¿Va a seguir creciendo? ¿Ha llegado a su techo?

Yo creo que Yossy Benayoun está dando pasos pequeños pero seguros y yo creo que está en el buen camino no solo como jugador sino como persona. Yo creo que el jugador empieza de la persona misma. Él está haciendo las cosas y está demostrando que es una buena persona. Eso lleva a mejorar y lo está haciendo muy bien. Ahora, está en Inglaterra. Yo creo que Yossy va a triunfar en Inglaterra y en otros países.

¿Benayoun es el jugador que promete más a futuro en Israel o hay otros que son interesantes también?

Ahora Yossy Benayoun es nuestro futuro del país pero seguro que hay algunos también que van a llegar al nivel alto, no se si como Yossy Benayoun. Tenemos otros jugadores pero depende de ellos. No puedo decirle a alguien que va a ser ahora un mejor jugador si todavía no demostró en la liga.

¿Qué opinás de los jugadores argentinos que están en este momento en Israel como Colautti y otros?

Siempre me gustaron más los argentinos que de otros países porque los argentinos, como dicen, son hombres. Puedes ir con ellos a la guerra, por eso siempre quiero argentinos. Lo que ocurre es que Argentina está muy lejos y hay que ir a la Argentina a ver jugadores y no siempre se traen a los mejores. Pero, yo siempre prefiero a los jugadores argentinos.

Vos jugastes en Europa en la época del 90 en la cual el conflicto en Israel estaba álgido, fuerte. ¿Cómo fue la experiencia de representar a Israel o ser un israelí en Europa por aquellos años?

A veces era muy difícil explicar lo que estaba pasando. Si eres de Israel tienes que explicarle a la gente. Lo que ocurre es que siempre miran por televisión la guerra y los problemas de ahí. Está el problema de los israelíes con los palestinos y eso había que explicarlo y a veces había dificultades pero siempre tenía la suerte de estar ahí y ponerme enfrente de la cámara y decir lo que tenía que decir por defender a mi país porque era lo más importante. Como jugador, si estás jugando bien, la gente no pregunta que está pasando en tu país, lo que pasa es que tenía que explicarlo para defender a mi país.

Luciano Adam
Deportes.co.il


Especial Iom HaAtzmaut: Israel en el Deporte 1948-2007.

abril 24, 2007

De cantidad a calidad
Si uno va por la calle en Tel Aviv o Jerusalén y le pregunta a los transeúntes que le expresen en una palabra el significado del deporte en Israel, seguramente tendrá tantas respuestas como transeúntes sean preguntados. Y no es porque hayan muchos factores para destacar y de donde sacar ejemplos para sus próximas generaciones, pero quizás por tener otras prioridades (guerras o dificultades económicas) y por otro lado, el aislamiento deportivo al que durante años el deporte israelí fue sometido por sus vecinos, dejaran su huella hasta no hace mucho tiempo, y determinasen que no sea precisamente en el terreno deportivo en donde Israel se ha destacado.

Sin embargo, en las ultimas cuatro olimpiadas, desde Barcelona 1992 hasta Atenas 2004 Israel ha estado en el medallero, demostrando que con una inversión efectiva, el deporte puede ser una faceta de destaque para el futuro del país. Pero no podemos dejar de lado la falta de cultura y tradición deportiva en un país que pese a que trata de vivir normalmente, no ha llegado a tal punto en que un acontecimiento deportivo sea el titular principal de los diarios como pueda serlo en otros lugares del mundo.

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La influencia inmigratoria
Hablar de deporte en Israel es remarcar la influencia de las distintas olas inmigratorias en el desarrollo institucional en las distintas ramas a lo largo de la historia. Pioneras fueron las Macabiadas, que en sus primeras ediciones sirvieron de imán para que deportistas judíos venidos especialmente de Europa echen raíces en la Palestina dominada por Gran Bretaña. Mas tarde fueron las persecuciones nazis en países europeos donde instituciones deportivas como Macabi o Hacoaj en Alemania y Austria estaban establecidas durante décadas y la llegada de estos deportistas perseguidos a las costas mediterráneas fue la inyección y la base de lo que serian las instituciones como Hapoel como brazo deportivo de la Histadrut (Central de Trabajadores),  Macabi (con su centro de agrupaciones deportivas en todo el mundo), Beitar (del Partido Revisionista) e incluso Elitzur (de las instituciones religiosas). Como se puede apreciar, la mezcla de deporte y política fue factor dominante durante las primeras décadas de existencia de Israel y en cierto sentido un freno para el desarrollo de grandes deportistas.

Las influencias de las “Centrales Deportivas” determinaron que se “empareje para abajo” y en vez de buscar e incentivar a las figuras destacadas en cada rama deportiva, se prefirió buscar el deporte amateur para todo el pueblo. De esta forma, el desarrollo en los deportes individuales fue hecho casi a pulmón en dos disciplinas (las más populares): el fútbol y el básquet pudieron, los cuales pudieron conseguir logros destacables.

A fines de la década de los 60’s y principios de los 70’s el fútbol israelí todavía era parte del continente asiático. El bajo nivel existente en el continente, le permitió a Israel llegar a clasificarse a dos olimpiadas (México 1968 y Montreal 1976) donde llegó a la meritoria fase de Cuartos de Final. Además, pudo clasificar por única vez a un Mundial, el de México 1970, donde logró dos empates (con Italia y Suecia), perdiendo sólo con Uruguay. Por otro lado, a nivel de equipos, tanto Hapoel Tel Aviv como Macabi Tel Aviv lograron clasificarse campeones asiáticos. Pero la Guerra de Yom Kipur y mas tarde el boicot impuesto por los países asiáticos, determinó que Israel entre en un aislamiento casi total en el plano futbolístico internacional que recién pudo romperse cuando a mediados de los años 90’s la UEFA aceptó incorporar primero a la selección y luego a los equipos israelíes a sus respectivas competiciones.

El fenómeno Macabi Tel Aviv
En básquet las cosas fueron un poco mejor. Israel estuvo siempre afiliado al continente europeo. A fines de los 60’s se produjo la llegada de varios jugadores norteamericanos judíos, en especial de Tal Brody en Macabi Tel Aviv y Barry Leivobich en Hapoel Tel Aviv, jugadores que venían de participar en la NBA y traían un bajage de profesionalidad que no se conocía en estas tierras orientales. A eso hay que sumarle el cambio de rumbo que fue tomando un ícono en el deporte israelí como lo es Macabi Tel Aviv en básquet con la esponsorizacion de parte de las industrias Elite y las transmisiones televisivas. Todo ello determinó que a fines de los 70’s y principios de los 80’s Macabi Tel Aviv se consagrara campeón europeo y la selección israelí llegase a un histórico 2º. lugar en el Europeo de 1979 y a un 7º. lugar en el Mundial de básquet disputado en España en 1986.

Pero no hay duda, que el salto de calidad para dar empuje a los deportes individuales vino de la mano de la inmigración rusa a principios de los 90’s. Cierto que en deportes como Judo, Lucha y Vela, Israel no estaba muy debajo del mejor nivel internacional. Pero la tragedia en los Juegos Olímpicos de Munich, donde 11 deportistas israelíes fueron asesinados por terroristas palestinos, redujo las participaciones y las invitaciones de países extranjeros que no quisieron tomar riesgos y con la excusa de no tener suficientes medidas de seguridad se evitaban del dolor de cabeza de la llegada de deportistas israelíes.

Salto de calidad
La llegada de entrenadores de la ex-URSS trajo un cambio profundo en la profesionalidad de los deportes individuales. A ellos hay que sumarle la creación del Departamento de Excelencia en el Deporte. Éste estuvo a cargo de seleccionar los planteles Olímpicos además de otorgar becas a los mejores deportistas. Incluso algunos de ellos pudieron dedicarse casi por completo al deporte, pasando a residir en el Instituto Superior de Educación Física Wingate cercano a Natania.

Ya en 1992 se vieron los frutos de ese cambio de política con los judokas Yael Arad (medalla de plata) y Oren Smadja (medalla de bronce). En 1996, en las Olimpiadas de Atlanta, fue Gal Friedman en Veleros Mistral que trajo una medalla de bronce; y por primera vez en la historia Israel participó en las Olimpiadas de Invierno en 1998. En Sydney fue un nuevo inmigrante (olé jadash), el kayakista Valeri Calganov, que trajo la 4ª. Medalla. La medalla dorada llegó de la mano de Gal Friedman en Atenas, agregándosele el judoka Arik Zeeevi con una de bronce en judo, demostrando que en esas ramas (judo y vela) Israel se ha transformado en una potencia mundial.

A todo esto hay que agregarle la decisión gubernamental de crear el Ministerio de Deportes, decisión largamente esperada por las autoridades y asociaciones deportivas para lograr una planificación a largo plazo. Los Juegos Olímpicos de Pekín están a la vuelta de la esquina y hay muchas esperanzas cifradas en los deportistas israelíes para que vuelvan con medallas del Lejano Oriente. Al judo y a los deportes de Vela hoy se les puede agregar el atletismo en la cima de las esperanzas locales. El saltador en garrocha Alex Avervuj y el joven Nicky Pahly en salto alto tienen chances de estar en el podio. Por último, esperemos que la selección preolímpica de fútbol logre en junio la clasificación a la Eurocopa y puedan mejorar lo realizado en México y Montreal.

Desde el Desierto del Neguev para Sporti – Deportes.co.il
Rubén Friedmann


In Memoriam: Azmi Nassar (1957-2007)

marzo 31, 2007

20070331_azminassar.jpgEsta semana dejó de existir tras una larga y dolorosa enfermedad el ex-futbolista  y director técnico Azmi Nassar, quien fuera uno de los pioneros de la comunidad árabe  en jugar en un equipo de Primera División (Hapoel Haifa) a principios de los años 80’s, y llegando incluso a formar parte del plantel de la selección israelí que fue a jugar el
Preolímpico para Los Ángeles en 1984.

Nassar se abrió paso en su carrera futbolística a fuerza de goles, defendiendo a distintos equipos en su larga trayectoria, pero volviendo siempre a Macabi Nazaret, el equipo que lo vio nacer.

Pero su fama creció más aún cuando tomó la batuta desde fuera del campo de juego, dirigiendo exitosamente a varios clubes de la comunidad árabe-israelí (Bnei Sajnin, Shfar Am o el druso Daliat El Carmel), logrando ascensos como el que llevó a su querido Macabi  Nazaret a Primera División.

Sus equipos fueron siempre un ejemplo de coexistencia y del crisol de la sociedad israelí: judíos, árabes musulmanes y cristianos, drusos y por supuesto refuerzos extranjeros venidos de todos lados, entre ellos el brasileño Gustavo Boccoli, hoy estrella en Macabi Haifa.

Y quizás la “frutilla” de su carrera como entrenador fue su nombramiento como primer director técnico de la Selección Nacional palestina. Sin medios económicos y con dificultades objetivas por la situación durante la intifada, Azmi Nassar logró que un plantel de jugadores de la Franja de Gaza y de Cisjordania puedan practicar y jugar en las Eliminatorias para el Mundial de Corea-Japón 2002 consiguiendo algo impensable: la medalla de bronce con el combinado palestino en los Juegos Asiáticos disputados en Beirut meses más tarde.

Por eso, no es extraño que en el entierro efectuado en el cementerio cristiano de Nazaret hayan estado presentes rindiéndole el último homenaje , tanto israelíes como palestinos, judíos como musulmanes, cristianos como drusos; todos llorando la muerte prematura de un pionero por la paz.

Desde el Desierto del Neguev para Sporti – Deportes.co.il
Ruben Friedmann