El pasado judío del club Ajax de Amsterdam.

20070411_ajax.jpgEn esta controvertida historia de un club de fútbol, el Ajax, se hallan mezcladas varias cuestiones, todas ellos importantes, pues nos hablan del drama padecido por el judaísmo holandés y de expresiones de antisemitismo actuales, algunas muy solapadas y otras groseramente evidentes. Nos estamos refiriendo a los seguidores del Ajax, el equipo de Ámsterdam que acostumbran auto designarse como judíos, judíos de Dios, suelen usar el Maguen David como uno de sus distintivos y lo que es mucho más llamativo y provocativo, por lo menos para el público que no quiere a los judíos, es la presencia de los fanáticos portando la bandera de Israel.

Para alguna gente, especialmente para la dirigencia del Ajax esto estimula el racismo y el antisemitismo, especialmente de los rivales y oponentes del equipo, el Feyenoor, que siempre recibe a sus rivales con una especie de silbido que es una burla que alude a los hornos de Auschwitz y que rima con Hamas.

Por otra parte, para aquellos sobrevivientes de la masacrada comunidad judía de Amsterdam y muchos de sus descendientes esto es una ofensa y una burla. Les disgusta que esta especie de hooligans vistan y usen distintivos judíos que no les pertenecen, les ofende y disgusta. En tanto que para los israelíes y los judíos de otros lugares no solo no es ninguna ofensa, les agrada que los más importantes símbolos judíos sean exhibidos en los campos de fútbol, donde el racismo, el antisemitismo y la xenofobia son un tema de mucha actualidad habitual.

Así las cosas, y con la dirigencia del Ajax negando cualquier conexión judía con el pasado del club, hay quienes no piensan lo mismo y se dedicaron a la búsqueda de la verdad.

Esa verdad que oculta mucho dolor y amargura, especialmente la de la muy antigua comunidad judía holandesa, la de Amsterdam muy especialmente y el terrible destino que representó para ellos, el surgimiento del nazismo y la invasión alemana a su país. El dolor está nutrido de un recuerdo extremadamente doloroso, el de los amigos, vecinos, conocidos, compañeros del club, delatando a los judíos, colaborando con los nazis en el traslado de sus compatriotas a los mataderos nazis sin el menor rechazo ni escrúpulo moral. Un escritor como Simón Cuper se ha ocupado de contar esa oculta y dolorosa verdad que debe ser conocida y hablada en voz alta. Es recordar, que el partido nazi holandés fue el mayor de todos luego del alemán. Y que la bondad y la solidaridad de la gente que ayudó a la familia Frank y sobre todo a la célebre Ana, no sirven para exculpar y librar por lo menos del juicio moral que les cabe, a quienes fueron cómplices de los nazis, tan asesinos como ellos, a quienes delataron, entregaron y robaron a sus conocidos, vecinos y conciudadanos judíos.

En números anteriores hemos contado la vieja historia del barrio judío de Amsterdam, donde vivió Rembrand y de quienes fueron sus vecinos, sobre el olor de la comida española que flotaba en el aire los viernes a la mañana. También hemos contado como luego llegaron los azkenazim y finalmente ambas comunidades quedaron entremezcladas (Números 19,20,21,22 de MILIM).

Gran parte de esa comunidad fue asesinada en la Shoa. Admiradores y seguidores del Ajax, el equipo lugar amado por la mayor parte de los habitantes de ese barrio. Esos judíos, producto de la Emancipación, se dedicaban a la práctica de los deportes, integrándose a todas la expresiones de la vida cotidiana europea, en todos aquellos lugares donde les era permitido hacerlo, uno de esos lugares fue Holanda. En el Segundo Congreso Sionista, Teodoro  Herzl, el primer sionista moderno instó a los judíos a ejercitar tanto sus músculos como su mente. En tanto que Max Nordau llamó a los judíos a desarrollar la musculatura, a cultivar las actividades físicas para lograr un “judaísmo muscular”.

Los judíos de Amsterdam participaron con sus propias características en todas las actividades existentes dentro de la sociedad holandesa. Se dedicaban a varios deportes, eran boxeadores, nadadores, practicaban el atletismo y hasta tenían cinco clubes de fútbol. Pero el verdadero club del barrio judío del este de Amsterdam, el club de sus amores, era el Ajax. Aunque no eran muchos los podían ser socios, pues eran extremadamente pobres, no tenían ni el dinero ni el tiempo necesarios para poder asociarse.. Los precios de la vestimenta de un jugador eran inalcanzables para los chicos de esa época. Sin embargo y gracias al testimonio de Cuper nos enteramos de que en los años 20, el Ajax estaba empapado de cultura judía. “Una fiesta de celebración por un campeonato tuvo lugar en el teatro de Abraham Tuschinski, con música de  Max Tak”. Los partidos del Club eran usualmente programados en el Café d’Ysbreeker, el lugar de reunión de los judíos socialistas. La revista del club Ajax – Blauw Wit que fue presentada por primera vez el primero de enero de 1918, en el Teatro Centra, estaba escrita por Leo Lauer, un periodista judío del principal diario judío de los domingos el Cetem. La mayor parte de los vendedores del estadio del Ajax eran judíos. . . . Pero en el este de  Amsterdam las únicas organizaciones sin cultura judía era el partido nazi holandés NSB y las iglesias. . Egon Erwin Kirsch, un periodista de Praga escribió una vez: ‘Amsterdam es la ciudad de los judíos y las bicicletas'”.

En su libro Simón Cuper sostiene que negar el pasado judío del Ajax, es porque fundamentalmente se está negando la existencia de la gente que ha sido asesinada.

Del barrio judío casi no ha quedado nada, y no hay judíos que aún vivan allí. Los pocos seguidores del Ajax que han sobrevivido al extermino viven en Israel o en otra zona de Amsterdam.

Todos recuerdan que ese barrio los domingos se convertía en un bazar adonde llegaba la gente de toda la ciudad para comprarles a los judíos, quienes a la hora del partido cerraban todo, y acompañados de sus chicos se dirigían como podían al partido que jugaba el Ajax.

Los judíos fueron seguidores del Ajax porque formaba parte de sus vidas, de su barrio, porque allí compartían con los no judíos, con los otros su identidad holandesa, en la que se sentían perfectamente integrados.

Fuente: http://www.jaimegorenstein.com/

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3 respuestas a El pasado judío del club Ajax de Amsterdam.

  1. Muy interesante, no sabía nada de eso; ni siquiera que se proclamaban como el club judío. Si usan nuestros simbolos, entonces estoy de acuerdo con ellos, y no para generar bronca, sino comosimbolo de todo lo que pasó allá y de que a pesar detodo, seguimos apareciendo en elmismolugar. Mis felicitaciones a esos hinchas judios y a los no judios que nos apollan.

  2. joel van der cop dice:

    Es nuestra simbología. Somos el unico ente en el mundo que sin ser judios o sin ser israelies desplegamos con orgullo objetos hebreos. Joden till we die

  3. david dice:

    yo soi catalan y del ajax asta la muerte,yo si sabia de su pasado pero no tan detallado. a sido una agradable sorpresa leer esta informacion.

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