El flamante refuerzo de Defensor Sporting pasó sus últimos días antes de empezar a entrenar disfrutando con su familia y amigos. “El kily” como le dicen algunos, “el Cristian” como le llaman otros o simplemente “Cristian” como lo llaman en su Atlántida natal, en esta entrevista habla de su experiencia en el fútbol israelí, donde jugó en Maccabi Tel Aviv y F.C. Ashdod. Cuenta cómo vivió la guerra en Gaza entre Israel y el Líbano, cómo se vive el fútbol allí y dice que no descarta volver a ir a jugar. También habla de las aspiraciones del equipo fusionado para este semestre. “Tenemos un gran desafío en la (Copa) Sudamericana”, manifiesta.
- ¿Cómo surge la posibilidad de volver a Defensor Sporting?
- En Defensor tengo mucha gente conocida, que me conoce. Estuve tres años y medio en el club, me gané un lugar y el respeto de la gente, lo que me tiene muy contento. Eso dice que uno ha hecho bien las cosas y es un gran desafío para mí llegar por tercera vez al club con una gran expectativa.
- ¿Tuvo la posibilidad de hablar con da Silva?, ¿qué opina de la campaña que realizó en el semestre pasado?
- Fue (da Silva) el que me dio el visto bueno para que vuelva a Defensor. Tuvimos poco tiempo para conversar. Ni que hablar que Defensor ha hecho una gran campaña. Ojalá que la podamos igualar. Tenemos un gran desafío en la (Copa) Sudamericana ahora el 31 de julio. Pero hay que ir despacio.
- ¿Cómo se suplantan las bajas que va a tener el plantel?
- Hay que seguir poniendo gente joven en el plantel y sacando buenos jugadores como siempre lo ha hecho Defensor. De mi parte apoyarlos y darles la experiencia que uno tiene.
- Cambiemos de tema. A mitad del 2005 se fue a jugar al Maccabi Tel Aviv. ¿Cómo llega a Israel?
- Estaba en Peñarol por terminar el campeonato Clausura del año 2005 y tuve la suerte de andar bien un par de partidos. Justo estaban mirándome algunos empresarios de Israel y por medio de Edgar Parnas, que es un uruguayo que conoce ese medio, llegue a Maccabi Tel Aviv.
- ¿Cuál es el nivel del fútbol israelí hoy en día?
- Es un fútbol que está creciendo mucho. Es un fútbol que está creciendo muy rápido con una programación seria. Económicamente lo que ellos te prometen te lo cumplen y eso lo está haciendo más fuerte todavía. Hay muchos jugadores sudamericanos que están llegando junto a jugadores europeos. Pienso que a pasos agigantados Israel va a crecer futbolísticamente.
- ¿Concurre mucha gente a las canchas?
- Es un fútbol donde hay dos equipos de primera y cuatro equipos grandes que llevan mucha gente. Sacando esos partidos clásicos que hay, es un público medio parecido al de Uruguay.
- ¿Cómo son las prácticas?
- Se trabaja mucho con pelota. Mucho en espacios reducidos, donde el jugador agarra ritmo y velocidad. El entrenamiento me gustó mucho. Una vez a la semana se marca un trabajo físico, pero más que nada apuntan mucho a lo que es con pelota en espacios reducidos.
- ¿Concentran?
- Cuando llegué me dí cuenta que tenían esa forma de ser, de no concentrar y de solamente ir directo al partido. A mi me la hicieron más fácil porque estaba junto a mi señora hasta dos horas antes del partido.
- ¿Y es lo que más prefiere usted?
- Prefiero no concentrar porque yo me cuido. Sé que no voy a salir a ningún lado el día antes del partido.
- Sigamos con Israel. ¿Cómo es la vida allí?
- Totalmente diferente a lo que estamos acostumbrados. Al ser un país de Medio Oriente tiene su costumbre diferente, su religión y su idioma. Hay muchas cosas que a uno lo pueden llegar a complicar, pero en el día a día uno va aprendiendo mucho. Te van enseñando costumbres diferentes y tuve la suerte de acostumbrarme rápidamente.
- En el año 2006, cuando jugaba para Ashdod, le tocó vivir de cerca el conflicto en Gaza entre Israel y el Líbano. ¿Cómo lo vivieron los israelíes?
- En el mes de agosto fue cuando empezó el conflicto entre Israel y Hezbollah ahí en el Líbano. Fue un poco difícil porque Israel estaba muy convulsionada, pero si no mirabas un informativo no te enterabas de nada. Yo estaba en el sur de Israel y la vida seguía como cualquier otro día. (N de R.: la guerra comenzó en el Líbano, al norte de Israel. Gaza se encuentra en el sur). Ellos siempre están con la mentalidad de defender su tierra y de posibles ataques, así que todo lo que ellos hacen es por la seguridad del país.
- ¿En ningún momento pensó que podía haber una explosión cerca de donde estaba?
- Uno tiene que tratar de estar al margen de eso y hacer su vida. Ni que hablar que es preocupante, pero dentro de todo Israel es muy seguro. Los dos años que estuve realmente no pasó nada importante que hubiera rozado a mi persona.
- ¿Alguna vez sintió miedo de que cayera una bomba en pleno partido?
- No. Ni siquiera me lo imaginé. Trataba de vivir la vida normalmente.
- ¿Volvería a jugar a Israel?
- Nunca podés decir que no. Vine muy contento por el respeto de la gente y el cariño de mis compañeros. Nunca se sabe en el fútbol. Las puertas siempre quedan abiertas. Hice un buen campeonato y la gente me conoce.
Fuente: Damián Tiscornia – El Deportivo 19.06.07