La “temporada de los pepinos”, como se conoce comúnmente aquí al receso veraniego, empezó este año antes de tiempo. Quizás porque la liga israelí ya tiene un campeón anticipado (Beitar Jerusalén) a cinco fechas del final, quizás porque los equipos quieren trabajar con suficiente tiempo en la pretemporada, pero lo cierto es que varios clubes han movido sus piezas para asegurarse el concurso de nuevos directores técnicos para el próximo torneo.
El primero en mover el mercado fue Macabi Tel Aviv que todavía no está salvado del descenso, y tras una discreta campaña este año, quiere volver a ocupar el histórico lugar entre los “grandes” del fútbol israelí. Por eso los presididos por el multimillonario israelí-ruso-canadiense Alex Schneider se aseguraron la contratación de Ran Ben Shimon, quien dirigió a Kiriat Shmona, una de las sorpresas del torneo.
A los pocos días, fue Yaakov Shajar, el presidente de Macabi Haifa, otro de los grandes que tuvo una campaña irregular, lejos de Beitar Jerusalén en la tabla y con una hinchada que no le perdonó a Rony Levy, su actual DT, su empecimiento en poner a jugadores que no rindieron lo esperado. “Vox Populi Vox Dei”, dice el proverbio latino, y Shajar, trae a otro Levy : Elisha, DT de Bnei Sajnin, la “Cenicienta” de la Galilea, que busca en esta temporada clasificar a la Copa UEFA.
Pero no hay dudas que quien ha dado el golpe de efecto estos días ha sido Dan Jammer. El Presidente de Macabi Natania, que su equipo juega el fútbol más atractivo de la liga de la mano experta de Ruben Atar, quiere que su club suba un escalón para pelearle el torneo a Beitar Jerusalén el año siguiente. Y para ello, aprovechando sus contactos con el fútbol alemán, se trae nada menos que a Lothar Matheus con un contrato nada despreciable de 630.000 euros anuales.
Matheus (47), campeón del mundo con Alemania en 1990, estrella y capitán en Bayern Munich e Inter Milán, con un record de 5 campeonatos del mundo como jugador, no ha tenido tanta suerte como director técnico, con discretos resultados en la selección húngara y en el Salzburgo austriaco, espera lograr en los diamantinos de Natania su primer título como entrenador.
¿Y Ruben Atar? Pese a que se ha negado a trabajar como ayudante de Matheus, no quedará desocupado. Ya tiene varias ofertas de equipos de Primera División que estarán dispuestos a recibirlo con las manos abiertas.
Desde el Desierto del Neguev para Deportes.co.il
Rubén Friedmann